Thursday, January 05, 2006

La Felicidad, La libertad y La Paz

La enseñanza Lección Nº 35.-LA FELICIDAD, LA LIBERTAD Y LA PAZ.


LA FELICIDADLa gente trabaja diariamente, lucha por sobrevivir, quiere existir de alguna manera, más no es feliz.Eso de la felicidad está en chino, como se dice por ahí, lo más grave es que la gente lo sabe pero en medio de tantas amarguras, parece que no pierden las esperanzas de lograr la dicha algún día, sin saber como, ni de qué manera.¡Pobres gentes! ¡Cuánto sufren! y sin embargo quieren vivir, temen perder la vida. Si las gentes entendieran algo sobre Psicología Revolucionaria, posiblemente hasta pensarían distinto, más en verdad nada saben, quieren sobrevivir en medio de su desgracia y eso es todo.Existen momentos placenteros y muy agradables, pero eso no es felicidad; las gentes confunden el placer con la felicidad.«Pachanga», «Parranda», borrachera, orgía; es placer bestial, más no es felicidad. Sin embargo hay fiestecitas sanas, sin borracheras, sin bestialidades, sin alcohol, etc. pero eso tampoco es felicidad...¿Eres persona amable?, ¿Cómo te sientes cuando danzas?, ¿Estáis enamorados?, ¿Amas de verdad?, ¿Qué tal te siente danzando con el ser que adoras?. Permitid que me vuelva un poco cruel en estos momentos al deciros que esto tampoco es felicidad.Si ya estáis viejo, si no te atraen estos placeres, si te saben a cucaracha; dispénsame si te digo que seríais diferente si estuvieseis joven y lleno de ilusiones.De todas maneras, dígase lo que se diga , bailes o no bailes, enamores o no enamores, tengas o no eso que se llama dinero, tú no eres feliz aunque pienses lo contrario. Uno se pasa la vida buscando la felicidad por todas partes y se muere sin haberla encontrado.En la América Latina son muchos los que tienen esperanzas en sacarse algún día el premio gordo de la lotería, creen que así van a lograr la felicidad; algunos hasta de verdad se lo sacan, más no por ello logran la tan ansiada felicidad.Cuando uno está muchacho, sueña con la mujer ideal, alguna princesa de las «Mil y Una Noches»; algo extraordinario, viene después la cruda realidad de los hechos: Mujer, muchachitos pequeños que mantener, difíciles problemas económicos, etc.No hay duda de que a medida que los hijos crecen, los problemas también crecen y hasta se tornan imposibles... Conforme el niño o la niña van creciendo, los zapatitos van siendo cada vez más grandes y el precio mayor, eso es claro.Conforme las criaturas crecen, la ropa va costando cada vez más y más cara; habiendo dinero no hay problema en esto, más si no lo hay, la cosa es grave y se sufre horriblemente...Todo esto sería más o menos llevadero, si se tuviera una mujer buena, más cuando el pobre hombre es traicionado, cuando le ponen los «cuernos», ¿de qué le sirve, entonces, luchar por ahí para conseguir dinero?Desgraciadamente existe casos extraordinarios, mujeres maravillosas, compañeras de verdad tanto en la opulencia como en la desgracia. Más para colmo de los colmos entonces el hombre no la sabe aprovechar y hasta la abandona por otras mujeres que le van a amargar la vida.
Muchas son las doncellas que sueñan con un «príncipe azul», desafortunadamente de verdad las cosas resultan muy diferentes y en el terreno de los hechos se casa la pobre mujer con un verdugo...La mayor ilusión de una mujer es llegar a tener un hermoso hogar y ser madre: «santa predestinación», empero aunque el hombre le resulte muy bueno, cosa por cierto muy difícil, al fin todo pasa: los hijos y las hijas se casan, se van o le pagan mal a sus padres y el hogar concluye definitivamente.Total en este mundo cruel en que vivimos no existe gente feliz... Todos los pobres seres humanos son infelices. En la vida hemos conocido muchos burros cargados de dinero, llenos de problemas, pleitos de toda especie, sobre cargados de impuestos, etc. No son felices.
¿De qué sirve ser rico si no se tiene buena salud? ¡Pobres ricos!, a veces son más desgraciados que cualquier mendigo. Todo pasa en esta vida: pasan las cosas, las personas, las ideas, etc. Los que tienen dinero pasan y los que no lo tienen también pasan y nadie conoce la auténtica felicidad.Muchos quieren escapar de sí mismos, por medio de las drogas o el alcohol, más en verdad no sólo no consiguen tal escape, sino lo que es peor, quedan entre el infierno del vicio. Los amigos del alcohol o de la mariguana o del «L.S.D.», etc., desaparecen como por encanto, cuando el vicioso resuelve cambiar de vida.Huyendo del «Mi Mismo», del «Yo Mismo», no se logra la felicidad. Interesante sería «agarrar al toro por los cuernos», observar al «YO», estudiarlo con el propósito de descubrir las causas del dolor. Cuando uno descubre las causas verdaderas de tantas miserias y amarguras, es obvio que algo se puede hacer...
Si se logra acabar con el «Mi Mismo», con «Mis Borracheras», con «Mis Vicios», con «Mis Afectos», que tanto dolor me causan en el corazón, con mis preocupaciones que me destrozan los sesos y me enferman, etc., etc., etc. Es claro que entonces adviene eso que no es del tiempo, eso que está más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente, eso que realmente es desconocido para el entendimiento y que se llama: ¡FELICIDAD!Incuestionablemente, mientras la CONCIENCIA continúe embotellada, embutida entre el «Mi Mismo», entre el «YO MISMO», de ninguna manera podrá conocer la legítima felicidad. La felicidad tiene un sabor que el «YO MISMO», el «MI MISMO», nunca jamás ha conocido.
LA LIBERTADEl sentido de la Libertad es algo que aún no ha sido entendido por la Humanidad. Sobre el concepto Libertad, planteado siempre en forma más o menos equivocada, se han cometido gravísimos errores.Ciertamente se pelea por una palabra, se sacan deducciones absurdas, se cometen atropellos de toda especie y se derrama sangre en los campos de batalla. La palabra Libertad, es fascinante, a todo el mundo le gusta sin embargo no se tiene verdadera comprensión sobre la misma, existe confusión en relación con esta palabra.No es posible encontrar una docena de personas que definan la palabra Libertad en la misma forma y del mismo modo. El término Libertad, en modo alguno sería comprensible para el racionalismo subjetivo.Cada cual tiene sobre este término, ideas diferentes: opiniones subjetivas de las gentes, desprovistas de toda realidad objetiva. Al plantearse la cuestión Libertad, existe incoherencia, vaguedad, incongruencia en cada mente.Estoy seguro que ni siquiera Don Emmanuel Kant, el autor de la Crítica de la Razón Pura y de la Crítica de la Razón Práctica, jamás analizó esta palabra para darle el sentido exacto.Libertad, hermosa palabra, bello término: ¡Cuántos crímenes se han cometido en su nombre!. Incuestionablemente, el término Libertad ha hipnotizado a las muchedumbres; las montañas y los valles, los ríos y los mares se han teñido con sangre al conjuro de esta mágica palabra...Cuántas banderas, cuánta sangre y cuántos héroes han sucedido en el curso de la Historia, cada vez que sobre el tapete de la vida se ha puesto la cuestión Libertad.Desafortunadamente, después de toda independencia a tan alto precio lograda, continúa dentro de cada persona la esclavitud. ¿Quién es libre? ¿Quién ha logrado la famosa Libertad? ¿Cuántos se han emancipado? ¡Ay, ay, ay!. El adolescente anhela libertad; parece increíble que muchas veces teniendo pan, abrigo y refugio, se quiera huir de la casa paterna en busca de Libertad.Resulta incongruente que el jovencito que tiene todo en casa, quiera evadirse, huir, alejarse de su morada, fascinado por el término Libertad. Es extraño que gozando de toda clase de comodidades en hogar dichoso, se quiera perder lo que se tiene, para viajar por esas tierras del mundo y sumergirse en el dolor.Que el desventurado, el paria de la vida, el mendigo, anhele de verdad alejarse de la casucha, de la choza, con el propósito de obtener algún cambio mejor, resulta correcto; pero que el niño bien, el nene de mamá, busque escapatoria, huir resulta incongruente y hasta absurdo; empero esto es así, la palabra Libertad, fascina, hechiza, aunque nadie sepa definirla en forma precisa.
Que la doncella quiera libertad, que anhela cambiar de casa, que desee casarse para escapar del hogar paterno y vivir una vida mejor, resulta en parte lógico, porque ella tiene derecho a ser madre; sin embargo, ya en vida de esposa, encuentra que no es libre y resignada ha de seguir cargando las cadenas de la esclavitud.
El empleado, cansado de tantos reglamentos, quiere verse libre y si consigue independizarse, se encuentra con el problema de que continúa siendo esclavo de sus propios intereses y preocupaciones.Ciertamente, cada vez que se lucha por la Libertad, nos encontramos defraudados a pesar de las victorias. Tanta sangre derramada inútilmente en nombre de la Libertad, y sin embargo continuamos siendo esclavos de sí mismos y de los demás.Las gentes se pelean por palabras que nunca entienden, aunque los diccionarios les expliquen gramaticalmente. La Libertad es algo que hay que conseguir dentro de sí mismo. Nadie puede lograrla fuera de sí mismo.
«Cabalgar por el aire» es una frase muy oriental que alegoriza el sentido de la genuina Libertad.Nadie podría en realidad experimentar la Libertad, en tanto su CONCIENCIA continúe embotellada en el sí mismo, en el mí mismo. Comprender este yo mismo, mi persona, lo que yo soy es urgente cuando se quiere muy sinceramente conseguir la Libertad.En modo alguno podríamos destruir los grilletes de la esclavitud, sin haber comprendido previamente toda esta cuestión mía, todo esto que atañe al yo, al mí mismo.¿En qué consiste la esclavitud? ¿Qué es esto que nos mantiene esclavos? ¿Cuáles son estas trabas? Todo esto es lo que necesitamos descubrir. Ricos y pobres, creyentes y descreídos, están todos formalmente presos, aunque se consideren libres.En tanto la CONCIENCIA, la esencia, lo más digno y decente que tenemos en nuestro interior continúe embotellada en el sí mismo, en el mí mismo en el yo mismo, en mis apetencias y temores, en mis deseos y pasiones, en mis preocupaciones y violencias, en mis defectos psicológicos; se estará en formal prisión.El sentido de Libertad, sólo puede ser comprendido íntegramente, cuando han sido aniquilados los grilletes de nuestra propia cárcel psicológica.Mientras el «yo mismo» exista, la CONCIENCIA estará en prisión; evadirse de la cárcel sólo es posible mediante la aniquilación budhista, disolviendo el yo, reduciéndolo a cenizas, a polvareda cósmica.La CONCIENCIA libre, desprovista de yo, en ausencia absoluta del mí mismo, sin deseos, sin pasiones, sin apetencias ni temores, experimenta en forma directa la verdadera Libertad.
Cualquier concepto sobre Libertad, no es Libertad. Las opiniones que nos formemos sobre la Libertad distan mucho de ser la Realidad. Las ideas que nos forjemos sobre el tema Libertad, nada tienen que ver con la auténtica Libertad.La Libertad, es algo que tenemos que experimentar en forma directa y esto sólo es posible muriendo psicológicamente, disolviendo el yo, acabando para siempre con el mí mismo. De nada serviría continuar soñando con la Libertad, si de todas maneras, proseguimos como esclavos.Más vale vernos así mismos tal cual somos, observar cuidadosamente todos estos grilletes de la esclavitud que nos mantienen en formal prisión. Auto-conociéndonos, viendo lo que somos interiormente, descubrimos la puerta de la auténtica Libertad.
LA PAZLa Paz no suele venir a través de la Mente porque no es de la Mente. La Paz es el perfume delicioso del corazón tranquilo.La Paz no es cosa de proyectos, policía internacional, O.N.U., O.E.A., tratados internacionales o ejércitos invasores que peleen en nombre de la Paz.Si realmente queremos Paz Verdadera, debemos aprender a vivir como el vigía en época de guerra, siempre alertas y vigilantes, con mente pronta y dúctil, porque la Paz no es cuestión de fantasías románticas o cuestión de ensueños bonitos.Si no aprendemos a vivir en el Estado de Alerta de momento en momento, entonces el camino que conduce hacia la Paz se torna imposible, estrecho, y después de ponerse extremadamente difícil, va a desembocar por último en un callejón sin salida.Es necesario comprender, es urgente saber que la Paz Auténtica del corazón tranquilo, no es una casa a donde podemos llegar y donde nos aguarde alegremente una doncella hermosa. La Paz no es una meta, un lugar, etc. Perseguir la Paz, buscarla, hacer proyectos sobre ella, pelear en nombre de ella, hacer propaganda sobre ella, fundar organismos para trabajar por ella, etc., es totalmente absurdo porque la Paz no es de la Mente, la Paz es el perfume maravilloso del corazón tranquilo.La Paz no se compra ni se vende ni se puede lograr con el sistema de apaciguamientos, controles especiales, policías, etc.En algunos países, el ejército nacional anda por los campos destruyendo pueblos, asesinando gentes y fusilando a supuestos bandidos, todo esto dizque en nombre de la Paz. El resultado de semejante proceder es la multiplicación de la barbarie.La violencia origina más violencia, el odio produce más odio. La Paz no se puede conquistar, la Paz no puede ser el resultado de la violencia. La Paz sólo adviene a nosotros cuando disolvemos el Yo, cuando destruimos dentro de nosotros mismos todos los factores psicológicos que producen guerra.Si queremos Paz, tenemos que contemplar, tenemos que estudiar, tenemos que ver el cuadro total y no únicamente un rincón del mismo.La Paz nace en nosotros cuando hemos cambiado radicalmente en forma íntima.La cuestión de controles, organismos pro-paz, apaciguamientos, etc., son detalles aislados, juntos en el océano de la vida, fracciones aisladas del cuadro total de la existencia, que jamás pueden resolver el problema de la Paz en su forma radical, total y definitiva.Debemos mirar el cuadro en su forma completa; el problema del mundo es el problema del individuo; si el individuo no tiene Paz en su interior, la sociedad, el mundo, vivirá en guerra inevitablemente.Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades deben trabajar por la Paz, a menos que amen la barbarie y la violencia.
Es urgente, es indispensable, señalar a los alumnos y alumnas de la nueva generación el derrotero a seguir, el camino íntimo que puede conducirnos con entera exactitud, a la Paz auténtica del corazón tranquilo.Las gentes no saben comprender realmente lo que es la verdadera Paz Interior y sólo quieren que nadie se les atraviese en su camino, que no se les estorbe, que no se les moleste, aun cuando ellos se tomen por su propia cuenta y riesgo el derecho de estorbar y de molestar y de amargar la vida a sus semejantes.Las gentes jamás han experimentado la Paz Verdadera y sólo tienen sobre ésta opiniones absurdas, ideales románticos, conceptos equivocados.
Para los ladrones, la Paz sería la dicha de poder robar impunemente sin que la policía se les atravesara en su camino. Para los contrabandistas, la Paz sería poder meter contrabando en todas partes sin que las autoridades se lo impidiesen. Para los hambreadores del pueblo, la Paz sería vender bien caro explotando a diestra y a siniestra sin que los inspectores oficiales del gobierno se lo prohibieran. Para las prostitutas, la Paz sería gozar de sus lechos de placer y explotar a todos los hombres libremente, sin que las autoridades de salubridad o de policía interviniesen para nada en su vida.
Cada cual se forma en la Mente cincuenta mil fantasías absurdas sobre la Paz. Cada cual pretende levantar a su alrededor un muro egoísta de ideas falsas, creencias, opiniones, y absurdos conceptos sobre lo que es la Paz.
Cada cual quiere Paz a su modo, de acuerdo a sus antojos, a sus gustos, a sus hábitos, costumbres equivocadas, etc. Cada cual quiere autoencerrarse dentro de un muro protector, fantástico, con el propósito de vivir su propia Paz, equivocadamente concebida.La gente lucha por la Paz, la desea, la quiere, pero no sabe que cosa es la Paz.Las gentes sólo quieren que no se les estorbe, poder hacer cada cual sus diabluras muy tranquilamente, a sus anchas. Eso es lo que llaman Paz.No importa que diabluras hagan las gentes, cada cual cree que lo que hace es bueno. Las gentes encuentran justificación hasta para sus peores delitos, si el borracho está triste bebe porque está triste. Si el borracho está alegre bebe porque está alegre. El borracho siempre justifica el vicio del alcohol. Así son todas las gentes. Para todo delito encuentran justificación, nadie se considera perverso, todos presumen de justos y honrados.
Existen muchos vagabundos que suponen equivocadamente que la Paz es poder vivir sin trabajar, muy tranquilamente y sin esfuerzo alguno, en un mundo lleno de fantasías románticas maravillosas.Sobre la Paz existen millones de opiniones y conceptos equivocados. En este mundo doloroso en que vivimos cada cual busca su fantástica Paz, la Paz de sus opiniones. Las gentes quieren ver en el mundo la Paz de sus sueños, su tipo especial de Paz, aunque dentro de sí mismos, cada cual lleve en su interior los factores psicológicos qué producen guerras, enemistades de todo tipo.Por estos tiempos de crisis mundial todo el que quiere hacerse famoso funda organizaciones Pro-Paz, hace propaganda y se convierte en paladín de la Paz. No debemos olvidar que muchos políticos "zorros" se han ganado el premio Nobel de la Paz, aún cuando tengan por su cuenta todo un cementerio y que en una u otra forma hayan mandado a asesinar secretamente a muchas personas cuando se han visto en peligro de ser eclipsados.
Existen también verdaderos maestros de la humanidad que se sacrifican enseñando en todos los lugares de la Tierra, la Doctrina de la Disolución del Yo.Esos Maestros saben por experiencia propia que sólo disolviendo el Mefistófeles que llevamos dentro, adviene a nosotros la Paz del corazón.Mientras existan dentro de cada individuo el odio, la codicia, la envidia, los celos, el espíritu adquisitivo, la ambición, la ira, el orgullo, etc., etc., habrá guerras inevitablemente.Conocemos a muchas gentes en el mundo que presumen haber hallado la Paz.Cuando hemos estudiado a fondo a esas personas, hemos podido evidenciar que ni remotamente conocen la Paz y que solamente se han encerrado dentro de algún hábito solitario y consolador, o dentro de alguna creencia especial, etc., más realmente, dichas personas no han experimentado ni remotamente lo que es la Verdadera Paz del corazón tranquilo. Realmente esas pobres gentes sólo se han fabricado una Paz Artificiosa, que en su ignorancia confunden con la Auténtica Paz del corazón.
Es absurdo buscar la Paz dentro de los muros equivocados de nuestros prejuicios, creencias, preconceptos, deseos, hábitos, etc.Mientras dentro de la gente existan los factores psicológicos que producen enemistades, disensiones, problemas, guerras, no habrá Paz Verdadera.La Paz Auténtica viene de la belleza legítima sabiamente comprendida.La Belleza del corazón tranquilo exhala el perfume delicioso de la Verdadera Paz Interior.Es urgente comprender la belleza de la Amistad y el perfume de la Cortesía.Es urgente comprender la Belleza del Lenguaje. Es necesario que nuestras palabras lleven en sí mismas la substancia de la Sinceridad. No debemos usar jamás palabras arrítmicas, inarmónicas, groseras, absurdas.Cada palabra debe ser una verdadera sinfonía, cada frase debe estar llena de belleza espiritual. Es tan malo hablar cuando se debe callar, como callar cuando se debe hablar. Hay silencios delictuosos y hay palabras infames.
Hay veces que hablar es un delito, hay veces que callar es también un delito. Uno debe hablar cuando debe hablar y callar cuando debe callar.No juguemos con la palabra porque es de grave responsabilidad. Toda palabra debe sopesarse antes de articularse porque cada palabra puede producir en el mundo mucho de útil y mucho de inútil, mucho beneficio y mucho daño.Debemos cuidar nuestros gestos, modales, vestuario, y actos de toda especie. Que nuestros gestos, que nuestro vestido, modo de sentarnos a la mesa, manera de comportarnos al comer, forma de atender a las personas en la sala, en la oficina, en la calle, etc., estén llenos de belleza y armonía.Es necesario comprender la belleza de la Bondad, sentir la Belleza de la buena Música, amar la Belleza del arte creativo, refinar nuestra manera de pensar, sentir y obrar.La Suprema Belleza sólo puede nacer en nosotros cuando ha muerto el Yo en forma radical, total y definitiva.Nosotros somos feos, horribles, asqueantes, mientras tengamos dentro y bien vivo al Yo Psicológico. La Belleza en forma íntegra es imposible en nosotros mientras exista el Yo Pluralizado.Si queremos Paz Auténtica debemos reducir al Yo a Polvareda Cósmica, sólo así habrá en nosotros la Belleza Interior. De esa belleza nacerá en nosotros el encanto del Amor y la Verdadera Paz del corazón tranquilo.
La Paz Creadora trae orden dentro de uno mismo, elimina la confusión y nos llena de legítima Felicidad.Es necesario saber que la Mente no puede comprender lo que es la verdadera Paz. Es urgente entender que la Paz del corazón tranquilo no llega a nosotros mediante el esfuerzo o por el hecho de pertenecer a alguna sociedad u organismo dedicada a hacer propaganda de Paz.La Paz Auténtica adviene a nosotros en forma totalmente natural y sencilla cuando reconquistamos la Inocencia en la Mente y en el Corazón, cuando nos volvemos como niños, delicados y bellos, sensibles a todo lo hermoso como a todo lo feo, a todo lo bueno como a todo lo malo, a todo lo dulce como a todo lo amargo.
Es necesario reconquistar la Infancia Perdida tanto en la Mente como en el Corazón.La Paz es algo inmenso, extenso, infinito, no es algo formado por la Mente, no puede ser el resultado de un capricho ni el producto de una idea. La Paz es una Substancia que está más allá de toda moral, una Substancia que emana de las entrañas mismas del Absoluto.
Mussolini dijo: «La paz es un ramo de olivo que pende del filo de once millones de bayonetas».Así hablan los personajes de la sombra, los perversos, los malvados, así habló el perverso Mussolini, el Duce.Aquello que la gente llama paz, es la antítesis de la guerra. Aquello que la gente llama guerra, es la antítesis de la paz.La verdad no se encuentra en el dualismo conceptual. Hay que pasar más allá de la polaridad de la mente si queremos hallar la verdad. Necesitamos llegar a la gran síntesis.
La llamada paz no es más que una época de preparación para la guerra y ésta a su vez, es una época de preparación para la paz.Paz y guerra son una misma forma mental con un polo positivo y otro negativo.La síntesis está más allá de los opuestos de la filosofía. En la síntesis y sólo en la síntesis, podemos hallar la verdadera paz.Es absurdo llamar paz a la época de preparación para la guerra. Desgraciadamente así piensa la gente por falta de sintetismo conceptual.La paz es una substancia atómica que emana de las entrañas del absoluto. Esta substancia atómica es completamente desconocida para los «tontos científicos».Es imposible poseer dentro de nuestra psiquis ese tipo de substancia atómica, mientras exista dentro de nosotros el yo psicológico.Dentro del yo tenemos todos los factores que producen guerra. Esos factores se conocen como crueldad, egoísmo, codicia, ambición, odio, astucia, etc.
En el drama espectacular de la guerra, se exhiben todos los factores destructivos que llevamos dentro.Ahora por estos tiempos de guerra fría (que muy pronto se volverá caliente), todo el que quiere hacerse famoso se convierte en paladín de la paz; es una nueva forma de hacerse famoso.La paz no es cuestión de propaganda, ni de paladines con premio nobel. La paz es una substancia atómica que no puede poseer quien tenga dentro de su psiquis los factores psicológicos que producen guerra.El egoísmo individual se convierte en egoísmo colectivo, la codicia individual se convierte en codicia colectiva, el odio individual se transforma en odio colectivo.Así vienen las guerras, la lucha por los monopolios, la ambición destructiva, las ansias de conquista, etc.Existe en el mundo una ley de mantenimiento recíproco de todo lo existente, nuestras vidas sirven para mantener algo grande o pequeño en el mundo.Esta ley fue conocida por los sabios antiguos, como el proceso trogoautoegocrático cósmico común.Las guerras existen debido a que no sabemos manipular inteligentemente esta gran ley de la alimentación recíproca de todo lo existente.Realmente es imposible manejar esta gran ley mientras tengamos dentro de nuestra psiquis todos los factores psicológicos que producen guerra.La naturaleza nos ha dado la vida pero tenemos que pagársela muy caro. Nosotros nos alimentamos de la naturaleza, pero ella se alimenta de nosotros.Los viejos sabios asiáticos descubrieron dentro de la psiquis de todo individuo, dos substancias que ellos denominaron abrustdonis y helkdonis.Decían los viejos sabios que transmutando inteligentemente estas dos substancias metafísicas se liberaba una vivificante substancia sagrada llamada askokin.El askokin es la substancia con la cual se alimenta la gran naturaleza, la madre natura nos da la vida pero la cobra bien caro. Ella exige askokin y si no se lo damos voluntariamente, ella lo arrebata a la fuerza por medio de grandes guerras.Si dentro de nosotros, de cada uno no existieran los factores destructivos que producen guerra, la madre naturaleza no necesitaría utilizar ese sistema destructivo para arrebatarnos su sagrado alimento.Disolviendo el yo psicológico, se establece dentro de nosotros un centro permanente de conciencia iluminada, entonces liberamos el sagrado askokin a través del recto pensar, recto sentir y recto obrar.Desgraciadamente los modernos políticos no aceptan estas cosas de los antiguos y los tontos científicos de esta época de sabihondeces son como el burro que solo cree en el pasto porque lo ve.La ONU y la antigua liga de Ginebra en el problema famoso de la paz, han resultado un fracaso.La ONU, el organismo de la paz, hace guerras, bombardea ciudades indefensas como quedó demostrado en el congo africano. Es ridículo, espantosamente ridículo hacer guerra en nombre de la paz.
Hace unos cuantos siglos se fundó en la ciudad asiática llamada Mousolopolis, una especie de ONU o de liga de ginebra con muy buenas intenciones.El nombre de esa sociedad fue: La Tierra es Igualmente Libre para Todos.La mencionada sociedad estuvo compuesta por una asamblea de sabios iluminados, todo un consejo de venerables ancianos.La mencionada sociedad se disolvió cuando cierto filósofo planteó el problema de la «ley de la alimentación recíproca de todo lo existente».Antes de disolverse dicha augusta sociedad, se estableció el sistema de sacrificios de animales, para liberar el askokin tan necesario para la naturaleza.El askokin de los animales puede ser alimento magnífico para la natura. El askokin de los animales se libera con los sagrados sacrificios a los dioses.Este sistema dio resultado y por mucho tiempo no hubo guerras y se gozó en el Asia de mucha paz.Años más tarde, un derviche mahometano llamado Assadulla Ibrahim Ogly, lleno de Amor por los animales, se pronunció en todo el Asia contra estos sacrificios. Entonces estalló la primera guerra mundial.La naturaleza privada del askokin de los animales, apeló a la guerra para arrebatarnos su alimento.Nosotros no estamos a favor de los sacrificios de animales, nosotros estamos seguros que solo disolviendo el yo psicológico, podemos liberar el sagrado askokin que la natura necesita para su alimento.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home